Cuando escuchamos “grasa”, solemos pensar en algo que queremos eliminar. Pero… ¿sabías que no toda la grasa es perjudicial?
Existe un tipo de grasa que no almacena energía, sino que la consume. Se llama grasa parda, y puede convertirse en una gran aliada si estás intentando cuidar tu metabolismo.
¿Qué es la grasa parda?
Es un tipo especial de tejido adiposo que genera calor cuando el cuerpo lo necesita, como al estar expuesto al frío.
A diferencia de la grasa blanca (la que se acumula en el abdomen o los muslos), la grasa parda quema calorías para producir calor y así mantener la temperatura corporal.
¿Por qué es buena para la salud?
Porque activa procesos que ayudan a:
- Gastar más energía en reposo
- Mejorar la sensibilidad a la insulina
- Reducir la grasa dañina que rodea órganos internos
En personas con obesidad o prediabetes, activar la grasa parda puede ayudar a mejorar el equilibrio metabólico.
¿Cómo la puedes activar?
- Dormí con menos abrigo o en una habitación más fresca
- Caminá al aire libre, especialmente en días frescos
- Consumí alimentos naturales ricos en antioxidantes, como frutas del bosque, té verde y cacao puro
- Movete a diario: el ejercicio también estimula su actividad
¿Por qué es importante?
Porque no se trata solo de “quemar calorías”, sino de recuperar el funcionamiento saludable del cuerpo. La grasa parda es parte de ese sistema de autorregulación.
Y lo mejor: puedes activarla con pequeños cambios diarios.
Dr. David Carrizo
Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria
Nutrición humana – MP07175481

Comentarios
Publicar un comentario