La asociación entre obesidad y artrosis ha sido tradicionalmente explicada por el exceso de carga mecánica sobre las articulaciones de soporte. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que esta relación también se sostiene a través de mecanismos metabólicos e inflamatorios sistémicos.El tejido adiposo, especialmente en contextos de obesidad visceral, actúa como un órgano endocrino proinflamatorio.La secreción de adipocinas como leptina, TNF-α e interleucina-6 contribuye a la degradación del cartílago, la activación de condrocitos y la disfunción sinovial.
Esto explica el aumento de prevalencia de artrosis en articulaciones que no soportan peso, como manos y hombros, lo que no podría justificarse solo por factores biomecánicos.
Desde un enfoque clínico, resulta fundamental integrar el componente inflamatorio y metabólico en la evaluación y manejo de pacientes con artrosis, especialmente si presentan sobrepeso u obesidad.
La intervención no debe centrarse únicamente en la reducción del peso corporal, sino también en modular la inflamación crónica, mejorar la calidad del tejido adiposo y preservar la función articular a través de actividad física adaptada.
Referencias bibliográficas
- “The Role of Adipokines in Osteoarthritis: Current State and Emerging Trends.”
Biomedicine & Pharmacotherapy. 2022;150:112951. [DOI: 10.1016/j.biopha.2022.112951]
- “Osteoarthritis: Mechanisms, diagnosis, and treatment.”
The Lancet. 2023;401(10389):815–827. [DOI: 10.1016/S0140-6736(23)00014-2]
Dr. José María David Carrizo
Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria
Nutrición humana – MP07175481

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